Cambrils: y ahora qué?
La vida municipal se resiente de forma palpable en períodos electorales. Los partidos centran sus esfuerzos en convencer a los electores de que sus propuestas son las más válidas y sus líderes los más templados. ¿El precio? La parálisis de la actividad local. Durante estas últimas semanas prácticamente no ha habido comisiones, o han versado sobre asuntos menores. Ahora que ya no hay más obstáculos, convendría que el equipo de gobierno volviese a asumir sus responsabilidades.
Hay varios asuntos que merecen atención. Por un lado, hace ya semanas que esperamos el nuevo Plan de Inversiones. Cuando se aprobaron las ordenanzas fiscales (esas que incrementaban la presión fiscal por encima del 6%, llegando en algunas partidas a más del 54%, como en el caso de la zona azul), el equipo de Gobierno prometió que haría llegar la documentación para su estudio en marzo, casi un año después de las elecciones municipales. Lo cierto es que a fecha de hoy aún no se ha trasladado esa información a los grupos en la oposición. Desde el grupo popular sospechamos que las causas del retraso se deben principalmente a la falta de recursos económicos, que empieza a hacerse patente. El equipo de gobierno, sin la más mínima previsión de futuro, se embarcó durante el pasado mandato en múltiples construcciones faraónicas, algunas de necesidad más que discutible, durante un contexto macroeconómico favorable. Además, la política de contratación, desmesurada y que ha traído consigo algún que otro escándalo, agrava la situación de las arcas municipales, puesto que representa un pasivo que se perpetúa.
La política de gasto público ha demostrado ser rentable electoralmente a los socialistas, al menos a corto plazo. Pero el reajuste económico, más bien crisis abierta, acabará pasando factura: en principio a los sufridos contribuyentes, que ya han visto como en Cambrils se ha disparado el número de multas como capítulo de financiación. Y perplejos contemplamos como se sigue dilapidando el erario con campañas de promoción y autobombo, siendo la última la de “Conoce a la Policía Municipal”. Disponiendo de una televisión municipal, una web corporativa y boletines municipales… ¿es necesario además publicitar con banderolas de alto coste a un cuerpo que lleva ejerciendo sus funciones desde siempre? Más valdría usar ese dinero en dotar a los agentes de material para desempeñar sus funciones.
Otro foco de atención prioritario para el Partido Popular es la política turística del Consistorio o, más bien, la falta de ella. Nos preocupa que las estadísticas de ocupación y gasto per cápita desciendan de forma constante. Los resultados económicos de la pasada campaña estival, especialmente entre el sector hostelero, fueron poco halagüeños. Y a tenor de las (pocas) comisiones que ha celebrado la Concejalía de turismo, mucho nos tememos que lo peor está por llegar. En un contexto de crisis, los primeros gastos que se restringen son los destinados al ocio.
Creemos que las pocas acciones que se están ejercitando en esta materia son ineficaces. Cambrils tiene una entidad propia que no debería diluirse, sino impulsarse. Esperamos, por el bien de nuestra ciudad, que el equipo de gobierno reaccione y enderece el rumbo: para bien o para mal, un gran número de ciudadanos depende directa o indirectamente del turismo como medio de subsistencia.

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