La censura ha vuelto
En el pleno del miércoles 30 de abril de 2008 se produjo un lamentable incidente, que no cabe calificar más que como pura y dura censura, además de suponer una actitud prepotente y caciquil por parte del alcalde de Cambrils, Robert Benaiges. Haremos un breve resumen para los que no conozcan el caso.
En ese Pleno entraba en vigor el Reglamento de Orden Municipal, normativa que desde nuestro grupo siempre se consideró que recortaba la libertad y que accedimos a enmendar para intentar liberar el texto de los aspectos más problemáticos. Cabe destacar que el texto se consensuó con todos los grupos políticos. En dicho Reglamento se establece un procedimiento para presentar preguntas (hasta dos días antes, por escrito, si se desea que sean contestadas durante el mismo Pleno o en el siguiente si el tema es de especial complejidad), pero en ningún momento excluye la posibilidad de que se puedan formular otras sin previa comunicación, como queda establecido en el artículo 88 del mismo ROM (que establece que las cuestiones presentadas oralmente durante una sesión se contestarán por escrito o de palabra en la siguiente sesión ordinaria, a menos que el interpelado decida contestarla en el mismo momento).
Una vez delimitados los aspectos legales, el caso es que tras contestar a las preguntas formuladas en vía ordinaria por CiU, el alcalde levantó la sesión sin ceder la palabra ni a Francesc Garriga, portavoz del grupo popular en funciones, ni a Xavier Martí, de la PLIC. Cabe destacar que ambos solicitaron la palabra, acción ignorada intencionadamente por Benaiges. Ante el atropello, Garriga se dirigió a la Mesa del Secretario para anunciar que interponía una queja, y, dirigiéndose al alcalde, que abandonaba la sala, le dijo “això no es una democracia”, respondiéndole éste que “vostè no m'ha de donar lliçons de democracia”; Garriga insistió en pedir explicaciones a Benaiges, que en última instancia respondió, de forma muy prepotente que si quería le llevara a los Juzgados.
Cabe destacar que desde el inicio del mandato el señor Benaiges ha entrado en una espiral de descalificaciones hacia la oposición en su conjunto. Empezó agrediendo al grupo popular a raíz de la interposición de un recurso para defender nuestros derechos, que fue aceptado por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, pero en varios de los Plenos ha empleado sus malas maneras con los portavoces, cebándose especialmente con la regidora Mercè Dalmau, de CiU.
En rueda de prensa del 25 de abril, decía Benaiges “Aquest poble no es mereix l’oposició que tenim”, haciendo referencia a las quejas que los distintos grupos han interpuesto reiteradamente a propósito de la censura de unos escritos en el Boletín Municipal de Cambrils y que han conllevado una queja oficial al Síndic de Greuges. El Alcalde pretendía hacer firmar a los grupos de la oposición un documento que limitaba la libertad de expresión, piedra angular de la democracia, escudándose en pretendidos ataques partidistas y ofensivos. Siguiendo este vínculo se pueden leer los artículos censurados. A raíz de la negativa a rubricar este atropello a la libertad, el Boletín Municipal, pagado por todos los cambrilenses, se ha convertido aún más, si cabe, en una herramienta de promoción y autoalabanza. Y Benaiges tiene el cinismo de decirnos que si queremos hagamos nuestro propio Boletín.
Todos estos datos nos hacen suponer que el señor Benaiges tiene algún problema con los términos libertad de expresión y uso de medios públicos. La censura se ha establecido ya en nuestro pueblo. Hay formas sutiles de ejercerla, tales como intentar amordazar a todo aquel que desee publicar un escrito en el Boletín con un documento que coarta y restringe la libertad a escoger un tema o incluso cómo enfocarlo; cabe destacar que quien tiene la última palabra respecto a lo que significa "ofensivo" es el propio interesado: el señor Benaiges. Parte, Juez y Jurado.
Quizás cree el Alcalde que dificultar la labor de la oposición cambiando las fechas acordadas para las comisiones informativas o anulándolas directamente amedrentará o desanimará a los regidores. Quizás piense que el retrasar la entrega de información le beneficia, al poner a la oposición en situación de desventaja. Pobre iluso. Todo ello no hace sino ratificarnos en nuestro compromiso de seguir trabajando al servicio de la ciudadanía de Cambrils. Nos mantendremos fuertes y denunciaremos todo aquello que a nuestro entender no sea correcto, empezando por este atropello que califica directamente al que lo ha perpetrado como un prepotente, soberbio e ignorante cacique.

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